viernes, 31 de mayo de 2019

10 comestibles con más sodio

Conforme con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus iniciales en inglés), de USA, nuestro consumo promedio de sodio habría de ser de mil 500 miligramos por día; no obstante, existen comestibles con sodio que podrían dañar nuestra salud por comerlos en demasía.

1. Pan: Un informe reciente de Vital Signs, de los CDC, el pan tiene hasta 276 miligramos de sodio. ¡Modera su consumo!

dos. Carnes frías y curadas: Conforme la Gaceta del Consumidor, el jamón serrano, las salchichas y el salami tienen más de 278 miligramos de sodio por cada 25 gramos.

tres. Palomitas de maíz: Cada 100 gramos de esta merienda tiene hasta 365 gramos de sodio. De esta manera que ya no les añadas más sal y déjalas con su sabor natural.

cuatro. Leche: Una taza de leche (237mililitros) baja en grasa tiene 107 miligramos de sodio, conforme Mayo Clinic.

cinco. Salsa de soya: Una investigación de Mayo Clinic resalta que una cucharada (15 mililitros) de este comestible tiene mil miligramos de sodio.

seis. Aceitunas: La Gaceta del Consumidor apunta que 100 gramos de aceitunas tiene dos.25 gramos de sodio.

siete. Cereales: Una porción de 30 gramos de hojuelas de maíz tiene hasta 272 miligramos de sodio en sus ingredientes.

ocho. Papas fritas: ¿Te agradan las papas con salsa? Cuando combinas estos ingredientes, verdaderamente consumes 278 miligramos de sodio.

nueve. Queso panela: Si bien es uno de los quesos que menos sal contiene, por cada 35 gramos ingieres 140 miligramos de sodio.

10. Atún: Al ingerir más de 100 gramos de este comestible, se ingieren 310 miligramos de sodio, especialmente si se conserva en aceite.

Los comestibles naturales o bien procesados tienen un contenido de sodio entre sus ingredientes y, muchas veces, los consumimos de una manera automática, sin repasar etiquetas, un hábito que debes mudar si deseas progresar tu salud.

Conforme estudios de los CDC y Mayo Clinic, nuestro organismo precisa una pequeña cantidad de sodio para marchar adecuadamente, o sea, para sostener el equilibrio de líquidos anatómicos, trasmitir los impulsos inquietos y también influir en la relajación de músculos.

Sin embargo, el exceso detona inconvenientes en la presión arterial (hipertensión), enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares y cáncer gastresofágico.