viernes, 31 de mayo de 2019

Anorexia, un trastorno que asimismo afecta a los hombres

Charlamos de anorexia y charlamos de mujeres; sus noticias se ilustran con fotografías de chicas jóvenes de una extrema delgadez; y la terapia a la que se refieren los sicólogos semeja que solo fuera dirigida a mujeres. Mas no, la anorexia asimismo es un trastorno de hombres, si bien esté infradiagnosticado.

Conforme una investigación de estudiosos de la universidades de Oxford y Glasgow, exactamente esa percepción extendida de que solo las mujeres padecen trastornos de la nutrición retrasa el instante en el que los hombres con estos inconvenientes consiguen la ayuda y el apoyo que precisan.

Por servirnos de un ejemplo, en R. Unido las estimaciones sugieren que cerca de una de cada 250 mujeres y uno de cada dos.000 hombres tienen anorexia inquieta, uno de los 4 tipos reconocidos de trastornos de la nutrición, al lado de la bulimia inquieta, el trastorno por atracón y el trastorno alimenticio no detallado.

La incidencia de trastornos de la nutrición está en incremento entre los hombres, con ciertas estimaciones que sugieren que los hombres representan hoy día uno de cada 4 casos. Mas el pobre reconocimiento de los signos y síntomas de los trastornos alimentarios en los hombres probablemente signifique que la prevalencia real puede ser mayor, afirman los autores del estudio.

Los estudiosos de este trabajo, publicado en British Medical Journal Open, estudiaron a 39 jóvenes de entre 16 y 25 años, diez de los que eran hombres, sobre sus experiencias con trastornos de nutrición, con la meta de medir el impacto de género en el diagnóstico, tratamiento y apoyo de estos problemas médicos. A todos y cada uno de los hombres les llevó un tiempo percatarse de que sus experiencias y comportamientos eran posibles signos y síntomas de un trastorno alimenticio.

Sus comportamientos incluían pasar días sin comer, purgarse, contar obsesivamente las calorías, efectuar mucho ejercicio y pesarse de forma continua, aparte de que alguno de ellos se autolesionó. La percepción de que los trastornos alimenticios son un inconveniente de las mujeres, y particularmente de mujeres jóvenes, fue convocado como una de los primordiales motivos por los cuales les llevó tanto tiempo comprender qué sucedía.Un joven afirmó que creía que los trastornos alimenticios solo afectaban «a las adolescentes frágiles»,

al tiempo que otro reconoció que creía que estos trastornos eran «algo de chicas». Ninguno de los hombres estaba al tanto de los síntomas de un trastorno de la nutrición, y los amigos, la familia y los profesores asimismo eran lentísimos en reconocer los síntomas, aparte de que muchos retrasaban la busca de ayuda por miedo a no ser tomados de verdad por los profesionales sanitarios o bien no saber a dónde asistir para solicitar ayuda.

«Los hombres con trastornos de nutrición están infradiagnosticados, infratratados y poco investigados», escriben los autores. «Nuestros descubrimientos sugieren que los hombres pueden padecer inconvenientes particulares en el reconocimiento de que pueden sufrir un trastorno alimentario a resultas de la construcción cultural continua de que los trastornos alimenticios son única o bien predominantemente un inconveniente femenino», agregan.