viernes, 31 de mayo de 2019

Bebés de Finlandia duermen en cajas de cartón

Se trata de una tradición que data de la década de los años 30 y busca dar a todos y cada uno de los pequeños fineses, sin importar lo más mínimo su condición social, un principio de vida equitativo.
El bulto de maternidad, un regalo del gobierno, está libre para todas y cada una de las que aguardan un bebé.

Contiene monitos, sacos de dormir, ropa para el aire libre, productos para el baño, como pañales y un jergón pequeño.

Con el jergón en el fondo, la caja se transforma en la primera cama del bebé. Muchos pequeños tienen su primera siesta dentro la seguridad que brindan las paredes de cartón.
Las madres pueden seleccionar entre tomar la caja o bien percibir efectivo (unos US$214), mas el 95% opta por la caja, puesto que su valor es considerablemente mayor.

Esta tradición nació en 1938. Al comienzo era solo para familias de bajos recursos, algo que cambió en 1949.

«No solo fue ofrecido a todas y cada una de las futuras madres, sino la nueva legislación asimismo significó que, para conseguir la caja, debían visitar a un médico y una clínica pública prenatal ya antes de los 4 meses de embarazo», cuenta Heidi Liesivesi, quien trabaja en Kela, la corporación de seguridad social finesas.

La caja les daba a las madres lo que precisaban para cuidar de sus bebés, mas asimismo asistía a guiar a las mujeres cara los brazos de los profesionales de la salud del Estado de bienestar incipiente de Finlandia.
Cambio brusco

En Finlandia, el índice de mortalidad por nacimientos ha bajado de más de 70 por cada 1.000 bebés a menos de 5.

En los años 30, el país norteño era muy pobre y la mortalidad infantil era alta, con 65 muertes por cada 1.000 nacimientos. Mas estos datos mejoraron velozmente en las décadas siguientes.

Mika Gissler, un maestro del Instituto Nacional de la Salud y Bienestar en Helsinki, ofrece múltiples razones para esto: a la caja de maternidad y los cuidados prenatales para todas y cada una de las mujeres en los años 40 les prosiguieron, en los 60, un sistema de seguridad social nacional y una red de centros de salud centralizada.

Con 75 años, la caja está ahora institucionalizada en Finlandia como la transición cara la maternidad, algo que une a múltiples generaciones de mujeres.

Reija Klemetti, de 49 años, vive en Helsinki. Recuerda ir a la oficina de correos y recoger la caja de uno de sus 6 hijos.

«Era apasionante recibirla y que de alguna manera fuera la primera promesa de bebé. Mi mamá, mis amigos y mis familiares estaban ilusionados con ver qué género de cosas recibiría y qué colores habían elegido para ese año».

Su suegra, de 78 años, contó en buena medida con la caja cuando tuvo al primero de sus 4 hijos en los años 60. En ese punto, tenía poca idea de lo que podía precisar.

Más últimamente, la hija de Klemetti, Solja, compartió con 23 años la emoción que su madre sintió una vez, cuando se hizo poseedora de la «primera cosa substancial» aun ya antes que el bebé. Ahora tiene 2 hijos.

«Es simple saber exactamente en qué año nacieron los bebés, por el hecho de que de año en año cambia un tanto la ropa que viene. Está bien equiparar y meditar ‘ese pequeño nació exactamente el mismo año que el mío'», afirma Titta Vayrynen, una madre de 35 años que tiene 2 hijos.
«Las más felices»

Ciertas familias no podrían costear el contenido de la caja si no fuese gratis, pese a que para Vayrynen fue más una cuestión de ahorrar dinero.

Ella trabajaba muchas horas cuando quedó encinta de su primer hijo y agradeció no tener que buscar tiempo para salir de compras y equiparar costes.

«Hubo un reciente informe en el que se asegura que las madres finlandesas son las más felices del planeta, y la caja es una de las cosas que me vienen a la psique. Nos cuidan realmente bien, aun ahora que ciertos servicios públicos han sido recortados», añade Vayrynen.

Cuando tuvo a su segundo hijo, Ilmari, optó por el dinero en efectivo en vez de la caja y simplemente volvió a emplear todo cuanto le habían dado para su primogénito Aarni.

Un pequeño asimismo puede pasarle ropa a una pequeña y a la inversa, puesto que los colores son de forma deliberada neutrales.

El contenido de la caja ha alterado bastante con el paso del tiempo.
A lo largo de las décadas del 30 y del 40, tenían lonas por el hecho de que las madres estaban habituadas a elaborar ropa de bebés.

Mas a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, el algodón y los tejidos eran requeridos por el Ministerio de Defensa, conque en las cajas había sábanas de papel y un cobertor de lona.

Historia de una caja

1938: 2 tercios de las mujeres que dieron a luz ese año fueron aspirantes al subsidio en efectivo, la caja de maternidad o bien una mezcla de las 2. Desde el comienzo el bulto podía ser utilizado como una cuna en hogares más pobres, donde las condiciones higiénicas no eran las más apropiadas para el bebé.

1940: pese a la escasez en tiempos de guerra, el programa siguió cuando muchos fineses perdieron sus casas en los bombardeos y evacuaciones

1942-6: El papel remplazó a la lona en artículos como envolturas de pañales y sábana para la madre.

1949: El bulto es ofrecido a todas y cada una de las madres en Finlandia, siempre que se hiciesen controles de salud prenatal (el bulto de la fotografía de arriba es de 1953).

1957: Las lonas y material para coser fueron remplazados por prendas ya confeccionadas.

1969: Se agregan pañales tirables al bulto.

1970: Con más mujeres trabajando, las ropas blancas se reemplazan por algodones flexibles y simples de lavar.

2006: Se reintroducen los pañales de lona y se retira el biberón para promover la lactancia materna.

En los años 50 hubo un aumento de la ropa fabricada, y en los 60 y 70 la vestimenta incorporó nuevas lonas flexibles.

Sin tirables ni biberones

El saco de dormir apareció en 1968, y por año siguiente hubo pañales tirables por vez primera.

Mas no por bastante tiempo.

Con la llegada del nuevo siglo, retiraron los pañales tirables y retornaron los de lona, cumpliendo con lineamientos de protección del medioambiente.
Motivar una buena maternidad y paternidad siempre y en toda circunstancia ha sido una parte de la política de la caja.

«Los bebés acostumbraban a dormir en exactamente la misma cama que sus progenitores y se aconsejó dejar de hacerlo», explica Panu Pulma, maestro de historia finesas y norteña en la Universidad de Helsinki. «Incluir la caja como cama significó que la gente comenzó a dejar que sus bebés durmiesen aparte».

En cierto instante, las botellas de bebés (biberones o bien teteros) y los chupetes o bien chupones fueron retirados para fomentar la lactancia materna.

«Uno de los objetivos principales de todo el sistema ha sido conseguir que las mujeres den más el pecho», afirma Pulma, quien añade que «ha funcionado».

El especialista asimismo considera que incluir un libro de cuentos ilustrado ha tenido un efecto positivo, puesto que motiva a los pequeños a manipular libros y, un día, a leerlos.

Aparte de todo esto, Pulma asegura que esta caja es un símbolo.

Un símbolo de la idea de igualdad y de la relevancia de los pequeños.