viernes, 31 de mayo de 2019

¿De qué forma lidiar con la ansiedad infantil?

¿Usted sabría identificar si su hijo es demasiado deseoso? Los síntomas son muchos y cabe a los progenitores entender como deben lidiar con las diferentes situaciones implicadas por este sentimiento.

La ansiedad infantil está medrando tanto, que el número de pequeños perjudicados por el inconveniente se ha aumentado un 60% en la última década. Estos datos son del Centro de Atención Siquiátrica y de Investigación de la Niñez y de la Adolescencia (Capia), la Santa Casa de la ciudad de Río de Janeiro.

A fin de que comprenda mejor sobre el tema y saber identificar si su hijo es un pequeño muy deseoso de más, el neurólogo Cypel Saúl, Fundación Maria Cecilia Souto Vidigal, S. Paulo, responde a ciertas preguntas.

1 – ¿Una madre que padece de ansiedad tiene gran probabilidad de producir un hijo con ese inconveniente?

No necesariamente. La ansiedad puede ser desarrollada por él desde las actitudes de la madre con relación al hijo, del entorno en que el esta insertado.
dos – ¿La ansiedad solo hace daño a los pequeños?

La ansiedad es saludable en los niveles apropiados y moviliza al individuo en sus actividades al día. Se torna exagerada cuando el pequeño, desde sus primeros años de vida, no fue estimulada a proseguir reglas, para cumplir con los límites de lo que puede o bien no puede, comprender que no sus deseos pueden ser satisfechos, mostrándose de esta forma, incapacitada para lidiar con las frustraciones.

tres – ¿Cuáles son los síntomas y las contrariedades que encara el pequeño con la ansiedad?
Las expresiones de ansiedad en los pequeños ocurren de forma diferente en las diferentes edades. En los bebés y los pequeños podemos observar lloro usual, contrariedades para alimentarse y dormir. En los pequeños mayores de dos a tres años, comprobamos inquietudes, las usuales solicitudes de los adultos, irritabilidad, contrariedades de nutrición y el incumplimiento de las reglas con capítulos de enfado.

Ya en las de cinco a seis años, comprobamos corta atención con permanencia limitada y incesante intercambio de actividades, inquietudes, ofensa a la privacidad del resto, la insatisfacción y la falta de seguridad. En la escuela, arriba de siete años, se observa contrariedades en la atención, eminentemente para labores de rutina y escolares, inquietudes, velocidad exagerada y el desatiendo en sus actividades, contrariedades en la socialización, y otras situaciones.

cuatro – ¿De qué forma los progenitores deben lidiar con la ansiedad de los hijos?

Los progenitores son figuras claves para el pequeño, son los que van a dar forma a su desarrollo. Es esencial que se notifiquen, por medio de profesionales en las lecturas especializadas, de de qué forma se da este desarrollo, y que función desempeñan en este proceso. La adecuación de sus actitudes, el anfitrión de las necesidades, la convivencia con la falta de seguridad y el placer, el manejo con los deseos y la frustración son situaciones con las que van a estar lidiando a diario y con certidumbre, van a estar ofertando a sus hijos la ocasión de este aprendizaje, que en futuro, les dejase en condiciones de convivir y lidiar con las situaciones de mayor dificultad.

cinco – ¿De qué forma ha de ser el entorno ideal a fin de que el pequeño no corra el peligro de ser perjudicado por la ansiedad excesiva?

El entorno familiar seguro, en el que los progenitores se respetan y lidian de modo conveniente con los inconvenientes naturales de la vida, va a ser más agradable para las contrariedades del pequeño, mostrando y enseñando a ella como lidiar con las contrariedades que pueden estar ocurriendo. Esto ira mitigar y dejar que el trabaje mejor la ansiedad.