viernes, 31 de mayo de 2019

Disculpar, un acto que es bueno para el corazón, el colesterol, el sueño o bien el dolor

Disculpar no solo puede prosperar una relación sino más bien asimismo la salud, como prueban diferentes estudios científicos. Es un acto que ayuda a bajar el peligro de ataque cardiaco, prosperar los niveles de colesterol y el sueño y reducir el dolor, la presión sanguínea y los niveles de ansiedad, depresión y agobio, apuntan desde Johns Hopkins Medicine en USA.

Además de esto, la investigación apunta a un incremento de estas conexiones entre salud y perdón conforme se cumplen años, apuntan desde la página web estadounidense. «Existe una gran carga física derivada de sentirse herido y disgustado», apunta la doctora Karen Swartz, directiva de la Consulta Clínica de los Estados de Ánimo en Adultos del Centro de salud Johns Hopkins en Baltimore.

Además de esto, la investigación apunta a un incremento de estas conexiones entre salud y perdón conforme se cumplen años, apuntan desde la página web estadounidense. «Existe una gran carga física derivada de sentirse herido y disgustado», apunta la doctora Karen Swartz, directiva de la Consulta Clínica de los Estados de Ánimo en Adultos del Centro de salud Johns Hopkins en Baltimore.

La ira crónica nos ubica en un modo de ‘lucha o bien huída’, que da sitio a abundantes cambios en la tasa cardiaca, la presión sanguínea y la contestación inmune, apuntan desde la corporación médica. Estos cambios aumentan el peligro de depresión, enfermedad cardiaca y diabetes, entre otros muchos trastornos, y no obstante el perdón calma los niveles de agobio y conduce a una mejora de la salud, agregan.

El perdón no se refiere solo a las palabras. «Es un proceso activo en el que se toma una resolución siendo consciente de dejar ir los sentimientos negativos lo merezca la persona o bien no», explica Swartz. Al liberar la ira, el resquemor y la hostilidad, comienzas a sentir empatía, compasión y de vez en cuando aun cariño por la persona que fue injusta contigo.

Las investigaciones han descubierto que ciertas personas son de forma natural más propensas al perdón. Por este motivo, tienden a sentirse más satisfechas con sus vidas y a tener menos depresión, ansiedad, agobio, ira y hostilidad. Las personas que se conservan en el enfado, no obstante, son más tendentes a probar depresión severa y trastorno de agobio postraumático, como otros trastornos de salud.