viernes, 31 de mayo de 2019

El riesgo de vivir a dieta

[El riesgo de vivir a dieta puede ignorarse o no percibirse hasta el momento en que verdaderamente las consecuencias empiezan a ser notables en aspectos como el físico, sensible y psicológico: la salud se estropea de manera notable cuando, por servirnos de un ejemplo, nos hallamos en un estado permanente de reducción de calorías.

Vivir a dieta

Con solo escribirlo ya me da escalofríos; ¡qué vida más triste! Privarnos de los comestibles y comidas que más nos agradan sin sufrir de ninguna enfermedad por la que debamos limitarnos es verdaderamente un sacrificio y auto castigo; más todavía cuando es una actitud que se mantiene de manera constante en el tiempo.

Ciertos perjuicios de vivir a dieta
Mala digestión
Insomnio
Falta de energía
Inconvenientes hormonales
Fatiga
Inconvenientes de tiroides

Por otro lado, viene realmente bien tener en consideración que el hacer dieta con el tiempo juega contra lo que verdaderamente queremos conseguir, lee lo que te va a suceder si vives a dieta:
Va a aumentar tu hambre

Ralentizaras tu metabolismo

Ingieres menos calorías, con lo que tu cuerpo las absorbe ya antes y provoca sensación de apetito

Vas a tener más deseos de comer comestibles ricos en grasas
Pierdes energía

Vas a sentir frio siempre y en todo momento o bien con una mayor frecuencia

Vas a dejar de distinguir entre apetito y satisfacción, con lo que, el factor sensible entra en juego en el momento de comer

Reduce tu masa muscular

Acrecienta los depósitos de grasa y reduce las enzimas que la liberan
Esto no desea decir en modo alguno que se fomente el exceso de peso, hay personas que padecen de obesidad y lógicamente que deben someterse a una dieta, mas razonable y controlada por un profesional.

Limitar la cantidad de calorías por tiempo indeterminado puede acarrear desnutrición, asimismo puede hacerlo el estar de modo incesante saltando de una dieta a otra; puesto que sin que seamos conscientes, el cuerpo padece un esencial agobio y también impacto a los que debe adaptarse; desde luego que no está en su ritmo natural, y por este motivo es perjudicial.

Se puede bajar de peso comiendo saludablemente y haciendo ejercicio de forma regular, solo hay que tener los pies en el suelo y conectar con el propio bienestar, dejando a un lado los cánones que impone la sociedad como “correctos y saludables”. Solo sabes con qué peso te sientes vital y sana.