viernes, 31 de mayo de 2019

Encuentran en México gigantesca cola de dinosaurio

Conforme el Instituto Nacional de Antropología y también Historia (INAH) la cola, de 5 metros, está excepcionalmente bien preservada.

Después de 20 días de trabajo en el desierto de Coahuila, ayuntamiento de General Cepeda, los paleontólogos del INAH y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) consiguieron recobrar 50 vértebras completas de la cola, la única articulada que se ha descubierto hasta el instante en México.

Las 50 vértebras excavadas continúan unidas entre sí como cuando el dinosaurio habitaba el planeta.

La larga cola equivaldría a prácticamente la mitad del esqueleto del dinosaurio, cuya longitud total se calcula en 12 metros.

El género de dinosaurio al que pertenece el ejemplar contaba con entre 50 y 70 vértebras caudales.

Aparte del esqueleto de la cola, se han recuperado huesos largos y de la cadera a lo largo de los 20 días que lleva la excavación.

Conforme Felisa Aguilar, paleontóloga del Centro INAH-Coahuila, las peculiaridades de las vértebras caudales y sagradas han tolerado distinguir que se trata de un hadrosaurio o bien pico de pato con cresta —nombrado a nivel científico como Lambeosaurino.

No obstante, para concretar la especie con precisión es preciso contar con más huesos. La paleontóloga aseguró que el equipo piensa que bajo la cola está el resto del ejemplar.

La relevancia de los huesos unidos

Se piensa que el resto del extinto animal se halla bajo la cola.

La restauración de este esqueleto es de suma importancia para la paleontología, puesto que es rarísimo hallar este género de ejemplares con la mayor parte de sus huesos unidos.

«Para el estudio biológico de los dinosaurios este descubrimiento es esencial pues tendremos una secuencia que dejará conocer las peculiaridades de las vértebras», afirmó Ángel Ramírez Velasco, miembro del equipo de paleontólogos del proyecto.

«Muestra el espacio donde se encontraba el tejido cartilaginoso entre vértebras, lo que asistiría a estudios de biomecánica de la cola», resaltó Ramírez. El esqueleto fue hallado por José y Rodolfo López Espinoza, a inicios de mayo de 2005.

En el mes de junio de 2012 fue reportado al INAH, y después de una inspección para confirmar el descubrimiento se procedió a realizar el proyecto de rescate, mismo que dio comienzo después de ser aprobado por el Consejo de Arqueología del Instituto.

El rescate se efectúa con apoyo del gobierno municipal de General Cepeda.