viernes, 31 de mayo de 2019

Estudio prueba que pequeños que juegan con los comestibles aprenden más veloz

Los bebés que juegan con comestibles inconsistentes adquieren un mayor gusto por la exploración y aprenden más veloz sus primeras palabras, en especial cuando lo hacen sentados en una silla, conforme una investigación publicado por Muyinteresante.es.

Al revés de lo que piensa la mayor parte de los progenitores que pierden la paciencia mientras que ven a su bebé comer, es ventajoso dejar que los pequeños toqueteen y se embarren con el alimento ya antes de llevársela a la boca.

Investigaciones anteriores habían probado que los bebés aprenden con más sencillez cuando juegan con objetos sólidos, en tanto que su forma inalterable facilita a su identificación.

En este estudio, por contra, los autores procuraron examinar la forma en que los bebés de 16 meses de edad reconocen los objetos en estado líquido y de qué forma consiguen distinguir la leche del pegamento, por poner un ejemplo.

Para esto, expusieron a un conjunto de bebés a este género de comestibles y les animaron a jugar con ellos, para en una segunda etapa revisar si eran capaces de identificarlos y nombrarlos a través del sonido que les había sido asignado.

Como resultado, los pequeños que interaccionaron más con los comestibles eran más hábiles en el momento de identificarlos por su textura y nombrarlos.

Los pequeños que se sentaron en trona consiguieron además de esto un mayor éxito que los que se sentaron en otros lugares, en tanto que allá los pequeños se sienten más predispuestos a probar.

En vista de los resultados, los científicos aconsejan a los progenitores promover la exploración del bebé en cualquiera de sus ambientes conocidos, incluyendo el instante de sentarse a la mesa, en tanto que comestibles como el puré, el pudín, el jugo y la sopa aportan información clave para alentar su desarrollo cognitivo.