viernes, 31 de mayo de 2019

Hombre siente el gusto de los colores

Una congestión cerebral que padeció un hombre de la ciudad de Toronto le dejó un efecto rarísimo: sus sentidos se mezclan, haciéndole percibir el sabor de los colores, ver los olores y sentir la música con el cuerpo.

Su condición lleva por nombre sinestesia. Es la interferencia de múltiples géneros de sensaciones de diferentes sentidos en un acto de percepción. Las personas que la tienen pueden escuchar colores, ver sonidos o bien percibir sensaciones gustativas al tocar un objeto con una textura determinada.

«Las frambuesas para mí tienen sabor azul», explica George, que prefiere no difundir su nombre real. «Es un tono singular de azul y, cuando lo veo, siento el sabor de las frambuesas». Ciertos colores le pueden hacer sentir irritación y generarle náuseas, escuchar música puede provocarle sensaciones excepcionales. Por servirnos de un ejemplo, el tema musical de James Bond le hace sentir euforia: «Es como volar sobre las bandas de sonidos a través del universo a la velocidad de la luz».

La primera vez que George se percató de que le pasaba algo extraño fue cuando vio por la TV la liturgia de apertura de los JJ.OO. en la ciudad de Pekín. El espectáculo de la Ópera de la ciudad de Pekín le mandó a otro mundo: «No solo oía la música, la sentía pasar por mí. Después sentí algo todavía más raro: fue tal y como si estuviese allá dentro, volando en el aire sobre el estadio».

Un proceso anormal

La congestión afectó el tálamo de George, la una parte del cerebro que marcha como un nodo que conecta múltiples parte cerebrales, explica Tom Schweizer, su neurólogo. Tras las congestiones o bien traumas el cerebro se recobra creando nuevas conexiones entre sus partes. Mas como en el caso de George el tálamo fue lo que estaba dañado, probablemente el proceso de restauración resultara anormal y se hayan conectado partes cerebrales que generalmente jamás tienen conexión directa.

El único

La sinestesia es una condición genética que tiene un cuatro% de los humanos. Ciertos sinestésicos son el vocalista Billy Joel, el músico húngaro Franz Liszt y el escritor ruso Vladímir Nabókov.

George es la segunda persona del planeta que la desarrolló tras una congestión, conforme los doctores del centro de salud St.Michael en la ciudad de Toronto, que examinaron su caso y publicaron los resultados en la última edición de la gaceta ‘Neurology’. Mas es el único que puede probar múltiples sentidos al unísono, y el único que puede supervisar los sentidos y bloquearlos cuando desee. «Si no pudiese supervisarlo, sería un horror», acepta.

Merced a su capacidad para supervisar su condición, George ha aprendido a vivir confortablemente con ella y a gozarla, si bien al comienzo, como todos y cada uno de los sinestésicos, creyó que se estaba volviendo ido. «No me agradó nada tener la congestión, y además de esto me quedé con un brazo que no responde muy bien», afirma. «Pero si pudiese recuperar mi estado de salud precedente a costa de perder la sinestesia, no querría».