viernes, 31 de mayo de 2019

La electricidad inalámbrica es ya una realidad

Katie Hall estaba impactada cuando lo vio: una lámpara que relucía en la mitad de una habitación sin cable conectado.

Al ver en retrospectiva, recuerda que fue un experimento crudo: una habitación enana llena de enormes bobinas de cobre de refrigerador; del tipo que verías si abres la parte posterior de tu congelador. Anduvo entre las bobinas y la lámpara; y la bombilla aún relucía.

“Dije: ‘Trabajemos en esto. Esto es el futuro’”.

¿Cuál es el truco?

«Vamos a trasferir energía sin ningún género de cables”, afirmó la doctora Hall, quien ahora es directiva de tecnología en WiTricity; un emprendimiento que desarrolla tecnología inalámbrica de “resonancia”.

«Pero, realmente no ponemos electricidad en el aire. Lo que hacemos es poner un campo imantado en el aire”.

Marcha así: WiTricity edifica un “Resonador Fuente”; una bobina de cables eléctricos que produce un campo imantado cuando se adhiere energía.
Si otra bobina se pone cerca, una carga eléctrica puede producirse en esta. No se precisan cables.

“Cuando pones un dispositivo en ese campo imantado, induce una corriente en el dispositivo, y con eso puedes trasferir energía”, explica la doctora Hall.
Y de esta forma, la lámpara se enciende.

Hogares inalámbricos

Deja de preocuparte por electrocutarte: Hall asegura que los campos imantados usados para trasferir energía están “perfectamente seguros”; en verdad, son del mismo género de campos usados en enrutadores Wi-Fi.

En el hogar del futuro, la trasferencia de energía libre de cables podría ser tan simple como internet inalámbrico.

Si sale todo conforme los planes de WiTricity, los móviles se van a cargar en tu bolsillo mientras que paseas, las televisiones relucirán sin cables adheridos, y los vehículos eléctricos se recargarán mientras que te sientas en la entrada.

WiTricity ya probó su capacidad para nutrir notebooks, teléfonos celulares y televisores al adherir bobinas resonador a las baterías; y conforme reportes, un recargador de vehículos eléctricos está en proceso.

Hall ve un futuro refulgente para la familia sin cables:

«Simplemente ya no pensamos en eso: voy a manejar mi vehículo a casa y jamás tendré que ir a la estación de servicio y jamás tendré que conectarlo.

«Ni siquiera puedo imaginar de qué manera cambiarán las cosas cuando vivamos así”.
Planeta exterior

Alén de estas aplicaciones que ahorran esmero, Hall ve medidas más revolucionarias.

Cuando Hall vio por vez primera la lámpara inalámbrica, de forma inmediata pensó en tecnología médica; ver qué dispositivos trasplantados bajo la piel podrían cargarse sin ser intrusivos.

WiTricity ahora trabaja con una compañía médica para recargar un dispositivo de asistencia del ventrículo izquierdo; “una bomba de corazón esencialmente”.

La tecnología abre la puerta a cualquier número de dispositivos electrónicos móviles que hasta el momento han sido retrasados por duraciones de batería limitadas.

«La idea de suprimir cables nos dejaría volver a diseñar cosas en formas que jamás hemos pensado, que solo hará que nuestros dispositivos y todo con lo que interaccionamos sea considerablemente más eficaz, más práctico y tal vez aun va a dar funcionalidad nueva”.

¿Qué prosigue?

El reto ahora es acrecentar la distancia en la que la energía puede trasferirse eficazmente. Esta distancia; explica Hall, está vinculada con el tamaño de la bobina, y WiTricity quere mejorar exactamente las mismas trasferencias de gran distancia a dispositivos de escala pequeña de actualmente.

Por tal razón, el equipo tiene grandes esperanzas para su nueva creación: baterías AA que se recargan inalámbricamente.

Para Hall, las aplicaciones son infinitas: “Siempre digo que los pequeños dirán: ‘¿por qué razón lleva por nombre inalámbrico?’”.

«Los pequeños que medran, en dos años jamás deberán conectar algo nuevamente para cargarlo”.