viernes, 31 de mayo de 2019

La risa ayuda a robustecer el sistema inmunológico

La risa es un síntoma de bienestar, mas por su parte puede ser un buen “fármaco” para nuestra salud. Reír robustece el sistema inmunológico y reduce la ansiedad. De esa manera, la risa puede ser un buen recurso para prosperar la calidad de vida de ciertos.
Conforme el encargado del área de atención y servicio a los voluntarios en la organización mexicana Risaterapia, Luis González Imbert, hay múltiples estudios que apuntan que puede asistir a reducir los niveles de tensión y ansiedad, aparte de facilitar el fortalecimiento del sistema inmunológico.

«La risa es una práctica atinada que, aparte de reducir los niveles de tensión y ansiedad, robustece el sistema inmunológico», asegura González Imbert en un artículo publicado por la agencia Investigación y Desarrollo. Los adultos acostumbran a reír entre 15 y 100 veces al día, una incidencia «muy baja» si se equipara con los pequeños, que ríen una media de 300 veces cada día.

Este fortalecimiento del sistema inmunológico se genera al liberar un sinnúmero de endorfinas que resguardan al organismo de infecciones que lo hacen más resistente a «enfermedades crónico-degenerantes como las cardiovasculares, diabetes, hipertensión o bien cáncer».

«La risa reduce la hipertensión al acrecentar el riego sanguíneo, cuenta con capacidad para calmar el estreñimiento y también acrecienta la concentración de colágeno, una proteína contenida en la piel que se estropea con el paso de la edad al perder elasticidad, lisura y solidez, y además de esto difiere el envejecimiento», asevera Investigación y Desarrollo.

La risa asimismo deja liberar lipoproteínas –moléculas hechas de proteínas y grasa– en la sangre, lo que favorece la reducción del nivel de colesterol, un inconveniente generado por un modo de vida malsano como el sedentarismo o bien el sobrepeso. Además de esto, asimismo existen estudios que apuntan que la risa puede asistir a retrasar el envejecimiento y a calmar el estreñimiento.

A juicio de González Imbert es indiferente que la risa sea natural o bien ensayada, puesto que las dos «tienen prácticamente exactamente los mismos beneficios». En los dos casos ayuda a relajar los músculos tensos y a abrasar calorías, puesto que al reír «se movilizan unos 400 músculos del cuerpo».

Por todo ello, estima que la risa es «un elemento esencial para apresurar la restauración de los pacientes, disminuir el dolor generado por los diferentes procesos internos que encara ante determinado sufrimiento y ayuda a liberar la ansiedad producida por el estrés».