viernes, 31 de mayo de 2019

Los optimistas avejentan mejor

Quienes “miran siempre y en toda circunstancia el lado bueno de la vida” tienen una vetustez más saludable, conforme concluye un nuevo estudio publicado por la Canadian Medical Association Journal. La percepción positiva de uno mismo y del ambiente había sido vinculada anteriormente a una mayor longevidad y un menor peligro de padecer enfermedades graves desde los 60 años, mas esta es la primera vez que el optimismo se asocia con un menor declive en el día tras día.

Los estudiosos efectuaron un seguimiento a lo largo de ocho años a más tres.000 individuos de edades comprendidas entre 60 y 90 años con la meta de ahondar en el vínculo entre bienestar sensible y bienestar físico. Los participantes debieron valorar su grado de satisfacción con respecto a su trabajo, su forma de ocio, su compañía, su estado de ánimo y su pasado. Al tiempo, los científicos midieron la habilidad con la que los sexagenarios desempeñaban actividades rutinarias como levantarse de la cama, vestirse, bañarse o bien ducharse sin ayuda, e inclusive de qué manera paseaban, en tanto que la manera de caminar es un indicador de futuros trastornos neurológicos.

Los resultados del análisis señalaron que gozar de la vida garantiza una mayor independencia en las actividades cada día en la vetustez como un deterioro considerablemente más lento del estado físico. Las personas que carecían de dicha jovialidad eran 3 veces más propensas a desarrollar problemas médicos a lo largo de los años siguientes.
Los datos descubrieron además de esto que los más optimistas tenían en común que estaban casados, trabajaban, tenían más nivel educativo y mejor estatus social y económico, si bien conforme los autores del trabajo, la satisfacción personal no es una consecuencia directa de tales factores.