viernes, 31 de mayo de 2019

Mansión construida sobre un edificio de 26 pisos

Se trata de una villa de 800 metros cuadrados, propiedad del presidente de una cadena estatal de medicina tradicional, quien se pasó los últimos 6 años construyendo esta casa sobre la planta 26 del edificio.

No obstante, la construcción, hecha de roca, y por medio de la que pueden verse gran cantidad de árboles y arbustos, podría ser prontísimo destruida al no contar con los permisos precisos.

Protestas

Los residentes del edificio han dicho a la prensa que se temen que la mansión construida de forma irregular ponga en riesgo la seguridad del edificio. Además de esto, se quejan de que la estructura está ocasionando estragos en sus pisos, como daños en techos, paredes y cañerías. Conforme expresaron funcionarios de la oficina de administración urbana del distrito, el dueño no dispone de ningún permiso del gobierno y le han dado 15 días para tirar abajo su villa.

Los corresponsales en China comentaron que este caso se ha transformado en un símbolo de la impunidad frente a la ley que tienen las personas adineradas en China, entre quienes es común la práctica de edificar casas sin el permiso pertinente.
«Jardín ornamental»

La estructura está hecha de roca y cuenta con gran cantidad de árboles y arbustos.

Los vecinos aseveran que llevan años quejándose de la mansión, que -conforme afirman- está dañando la estructura del edificio. Y acusan a las autoridades de no haber hecho nada en todo ese tiempo. Asimismo se quejan de las fiestas estruendosas que organiza el millonario y de las obras que se realizan a lo largo de la noche. Por su lado, el dueño del edificio expresó su pretensión de derribar la estructura, si bien aseguró que no se trata de una mansión, sino más bien de un «jardín ornamental».

Esta clase de construcciones no son extrañas en las urbes de China donde la demanda de propiedades es alta. Últimamente, un constructor en Hengyang, en el sur del país, asimismo produjo polémica por edificar un complejo de 25 mansiones encima de un centro comercial. Por último, el hombre consiguió un permiso para preservarlas, mas a condición de que las residencias no fuesen vendidas.