viernes, 31 de mayo de 2019

Máquina transforma el sudor en agua bebible

Una máquina que transforma el sudor de la ropa en agua bebible y que está en empleo en la actualidad en Suecia puede ser un esencial desarrollo en ese campo. Este dispositivo hace virar a la ropa y la calienta para suprimir el sudor. El vapor que se desprende de la ropa caliente pasa por una membrana, desarrollada singularmente para separar las moléculas de agua. Conforme sus autores, desde su lanzamiento la semana pasada más de 1.000 personas han «bebido sudor del otro» en Gotemburgo, Suecia. Y agregan que el líquido es más limpio que el agua del grifo. El dispositivo fue creado para la agencia de Naciones Unidas para la niñez, Unicef, y busca fomentar una campaña que hace hincapié en que el agua es un derecho al que millones de personas no tienen acceso.

Instilación por membrana

La máquina fue desarrollada y construida por el ingeniero Andreas Hammar, que es conocido de forma local por sus apariciones en el espectáculo de TV de tecnología Mekatronik. El diseñador afirma que la parte esencial de la máquina es un nuevo componente de purificación de agua desarrollado por una compañía llamada HVR Water Purification en cooperación con el Instituto Real de Tecnología de Suecia.

«Se emplea una técnica llamada instilación por membrana», le explica.
«Utilizamos una substancia que es similar al Goretex (un material que se emplea mucho en ropa de deporte) y que deja pasar el vapor mas sostiene las bacterias, sales, fibras de ropa y otras sustancias».

La máquina fue puesta a prueba en un campeonato juvenil de futbol en Suecia.

«En la Estación Espacial Internacional tienen algo similar para tratar la orina de los astronautas, mas nuestra máquina es más asequible de construir».
«La cantidad de agua que genera depende del sudor que produce cada individuo, mas la camiseta de una persona en general genera 10 ml [0,3 oz] de sudor, que es más o menos un sorbo».

Restricciones

El kit fue presentado en la Copa Gothia, el campeonato internacional de futbol juvenil más grande del planeta.

Mattias Ronge, director de la agencia sueca de publicidad Deportivo, que fue la organizadora del acontecimiento, afirmó que la máquina ha ayudado a acrecentar la conciencia sobre el inconveniente, como lo plantea Unicef, mas tiene sus restricciones. «La gente no generó tanto sudor como esperábamos; el tiempo en Gotemburgo es pésimo», afirmó.

«Así que hemos instalado unas bicis estáticas para probarlas y tenemos voluntarios ejercitando como locos». «Aun de este modo, la demanda de sudor es mayor que la oferta y la máquina jamás va a ser producida en masa. Hay mejores soluciones por ahí como las pastillas para purificar el agua».