viernes, 31 de mayo de 2019

Pantallas táctiles, un paso en la innovación

Una posibilidad que está avanzando es la noción de una interfaz invisible. La idea es que los mejores diseños van a hacer que la tecnología se transforme en algo tan frecuente que ni tan siquiera la notaremos y que funcione sin que seamos siendo conscientes de ello.

Este término ha estado en el aire desde la década de los 90 mas lo que lo impulsa es la idea de que todo sea tan intuitivo que ni tan siquiera lo apreciemos. El diseño plano del teléfono de Microsoft ha sido muy elogiado por la crítica como el paso inicial en el viaje que nos distanciará de las intrusas interfaces.

Con esa idea juega el nuevo sistema operativo de Apple iOS siete.

Yendo más lejos, la idea de que «el mejor interfaz es la ausencia de interfaz» va a crear, conforme un diseñador de Samsung, un futuro sin interfaces digitales.
Ciertos diseñadores piensan que la gente terminará viendo los dispositivos como aparejos de cocina.

En la práctica, eso quiere decir que la programación digital proseguirá estando ahí mas la necesidad de los largos procesos intercesores desaparecerá; un planeta sin precisar indicar y teclear, pasar el dedo y apretar y los menús de opciones.
Es lo que los diseñadores desean ofrecer: «Lo táctil es solo un pequeño paso», asevera Underkoffler. «En realidad, faltan muchos pasos», advierte. Lo verdaderamente esencial es que sea plural. No es que el tocar haya suplantado mucho de lo que existía en interfaces. Tomó parte de ellos y los mejoró.

Aún se utilizan teclados y una pantalla táctil no es mejor que eso. Se proseguirá tocando la pantalla cuando sea preciso mas asimismo va a haber ademanes. Lo verdaderamente nuevo sería poder ofrecer una interfaz que se pueda utilizar en diferentes dispositivos de la forma en que sea más apropiado.

Una interfaz, múltiples dispositivos

La pantalla táctil no es un enorme avance, afirman los especialistas.

Lo que eso significa es que no hay una contestación «correcta» sino más bien una posibilidad de que todos y cada uno de los dispositivos funcionen juntos de todas y cada una de las formas que el usuario desee -así sea con teclado, ratón, de forma táctil, por ademanes o bien voz-, sin que una alternativa suprima las otras. De momento, no obstante, la pantalla táctil, está aún el centro del diseño de la interfaz. Uno de los inconvenientes primordiales con las pantallas táctiles es que, realmente, todo se hace tocando imágenes mediante una pantalla de cristal y eso pone muchos límites, asevera Timo Arnall, de la estudiosa tecnológica Berg.
Las pantallas juegan un rol, son polivalentes y nos atraen, mas no es suficiente», mantiene.

«Deberíamos ser capaces de utilizar nuestras manos, nuestros cuerpos y otros sentidos en un planeta digital. El inventor de la página web Tim Berners-Lee ha hablado extensamente de la idea de la «internet de las cosas» y eso semeja estar influyendo en el diseño de las interfaces de usuario a futuro, que se liberaría de la expectativa de un solo dispositivo, como un teléfono, que lo hace todo, y tendería a un planeta de múltiples dispositivos, como sucede en la vida real.

En el planeta real, no te limitas a un solo dispositivo, asevera Underkoffler. Puedes seleccionar un boli, un lapicero o bien un pincel. El cajón de la cocina no solo tiene una cuchase. Y quienes trabajan en los interfaces discuten si va a ser una cuchase o bien un tenedor. Realmente, tendrás los dos y muchos otros aparejos más.

Contragolpe

En vez de un solo dispositivo que lo hace todo, en el futuro la gente podría seleccionar qué dispositivo -y qué interfaz- utilizar en todos y cada circunstancia. Mas teniendo presente la cantidad de tiempo que la gente pasa delante de las pantallas y qué cómodos están con lo táctil, ¿qué probabilidad hay de que se retornen a los dispositivos físicos como una vía al planeta digital?

«Yo intuyo un rechazo contra las pantallas en este momento», asevera Arnall. «Se han vuelto tan culturalmente omnipresentes que si te fijas qué hace la gente en una parada de autobús, por servirnos de un ejemplo, el 80% mira sus pantallas. Debe de haber un contragolpe cultural contra eso».
«Eso es lo que va a pasar en uno o bien 2 años», pronostica.