viernes, 31 de mayo de 2019

Taxis «voladores»

[Actualmente, la Alcaldía de la metrópolis israelí negocia la adquisición del sistema de taxis revolucionarios con sus autores, la compañía privada estadounidense SkyTran que desarrolló la tecnología en colaboración con especialistas de la Nasa. Es más: contrató a una compañía asesora a fin de que estimara los pros y los contras de semejante resolución y supervisara la introducción del sistema en el caso de efectuarse la adquisición, destinada a solucionar los inconvenientes de tráfico en la urbe más ocupada de Israel.

Las renovadores taxis son de levitación imantada. Mediante una catenaria manejada por el magnetismo se van a mover conforme un monorriel puesto a unos seis metros sobre el nivel de las calles. El proyecto inicial prevé que los automóviles construidos desde materiales compuestos se nutrirán de electricidad, mas los diseñadores comentan que entonces el monorriel va a estar pertrechado con paneles solares, lo que transformará los taxis SkyTran en el transporte público más ecológico del planeta.

Las paradas –nada más que escaleras y plataforma- se ponen de tal modo que la distancia promedio entre la parada y cualquier punto en la zona de cobertura no supere los 400 metros. Al acercarse a la estación, el taxi que desee parar va a pasar al andén secundario para no frenar a el resto automóviles. Está programado que un pasajero potencial pueda llamar a un taxi volador por medio de un sitio singular o bien una aplicación móvil de manera directa en la parada. Los ingenieros estadounidenses advierten que si bien la minimización de la fuerza de rozamiento deja la velocidad máxima de 241 quilómetros por hora, en las condiciones reales de una urbe la velocidad habrá de ser considerablemente más baja.

Se piensa que el primer monorriel que aparecerá en Tel Aviv va a tener solo seis,5 quilómetros de largo. Su costo estimado va a ser unos 50 millones de dólares americanos, si bien la administración de la urbe adelanta que el coste de un viaje va a ser algo más asequible para los pasajeros que uno en un taxi usual. Los ingenieros estadounidenses comentan que una vez estipulados todos y cada uno de los detalles del contrato, van a tardar unos 18 meses en realizar la edificación del sistema.