viernes, 31 de mayo de 2019

Trabajar cerca de una ventana: es bueno para la salud

Tener una oficina con ventana, y que esta esté abierta o bien cuando menos deje pasar la luz podría producir beneficios a tu salud conforme ciertos estudios recién publicados.
Estos estudios muestran que es esencial que dejes entrar la luz del sol para tu salud normalmente.

«Debido a que pasamos una gran parte de nuestras vidas en nuestras oficinas, pensamos que comprender el impacto de la luz era importante”, afirmó Ivy Cheung, coautora de una investigación publicado este verano en la gaceta Journal of Clinical Sleep Medicine. Cheung es una aspirante a doctorado que trabaja en el laboratorio del médico Phyllis Zee en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern en USA.
«Ya estudiamos el ritmo circadiano en laboratorios del sueño y hallamos que… la luz es el agente sincronizador más esencial para el cerebro y el cuerpo”.

En el estudio más reciente de Cheung y Zee hallamos que todos y cada uno de los trabajadores que tenían una ventana en su oficina tenían un mejor sentido de salud. Examinaron las vidas de 49 personas; 27 trabajaban en oficinas sin ventanas y 22 trabajaban cerca de ventanas. Estas eran personas que trabajaban un turno diurno normal.

A los participantes no se les afirmaron los objetivos del estudio a fin de que no estuviesen demasiado siendo conscientes de las ventanas en sus oficinas.

La exposición a la luz natural a lo largo de la semana laboral tendía a inspirar a las personas a ejercitarse más.

Los trabajadores con una ventana asimismo descansaban mejor: aquellos con ventanas tenían 46 minutos más de sueño en una noche en promedio, y aquellos sin ventanas tenían más trastornos del sueño.

Sin sueño, las personas tienden a padecer todo género de inconvenientes que podrían dañar su desempeño en el trabajo, inconvenientes como pérdida de memoria, reflejos psicomotores más lentos, depresión y lapsos de atención más cortos.

Esta falta de sueño podría llevar a más accidentes y fallos en el trabajo.

En el estudio se sugiere que algo tan fácil como la luz del día “puede ofrecer una forma profunda de progresar la productividad y salud de los trabajadores de oficina, como la seguridad de la comunidad en la que trabajan y viven”.

En otro estudio reciente de la Universidad Cornell en USA, los estudiosos examinaron el desempeño de enfermeros que trabajaban turnos largos a lo largo de horas no estándar. El estudio fue publicado en la edición más reciente de la gaceta Health Environments Research and Design.

Los estudiosos hallaron que los enfermeros que tenían acceso a la luz natural se comunicaban mejor con sus colegas. Se reían más en el trabajo. Eran más afables con sus pacientes. E inclusive su salud física mejoró: aquellos que veían la luz solar tenían una presión sanguínea significativamente más baja.

Eso en comparación con los enfermeros que trabajaban en su mayor parte en un entorno con luz artificial.

Dejar que la luz natural entrase a la estación de enfermeros asimismo mejoró la alarma de los enfermeros. En un trabajo donde lidian con temas de vida o bien muerte, ese impacto puede hacer gran diferencia en el cuidado de pacientes.

Estos estudios se agregan a un creciente cuerpo de patentiza en el que se sugiere que la exposición a los patrones de luz y obscuridad es uno de los aspectos más esenciales que influyen en el ritmo circadiano natural de una persona.

Estos ritmos circadianos afectan todo desde el sueño y el movimiento físico hasta el bienestar mental.

En otros estudios se examinó de qué manera la luz del día ayuda a la salud sicológica general de una persona y de qué manera los estudiantes se desempeñan mejor en la escuela si ven algo de luz solar.

Cheung, quien efectuó el estudio que implicó a trabajadores de oficina, afirma que espera que los arquitectos tengan esto en cuenta cuando diseñen nuevos edificios de oficinas. Mas, afirmó que si no eres suficientemente agraciado para tener una ventana en tu oficina, puedes compensarlo al localizar otras formas de dejar entrar la luz solar.

«Sal a lo largo del día”, afirmó Cheung. “Toma esa llamada telefónica afuera o bien cerciórate de que tu reposo para comer sea afuera. Aun esa exposición a la luz solar puede ayudar”.