sábado, 1 de junio de 2019

Adicción a las redes sociales produce trastornos

Si siente que está dejando a un lado sus actividades rutinarias y postergando sus responsabilidades y relaciones personales por estar pegado a Twitter y a Fb, algo malo pasa.

Para el siquiatra y comunicador social Roberto de Vries, en temporadas de inseguridad o bien crisis las personas procuran monitorear incesantemente la realidad mediante las redes sociales, pues «allí la información es más veloz y está a la mano».

Este comportamiento responde a los instintos de supervivencia de los humanos, entre aquéllos que se incluye la necesidad de «información» y el «poder» de tenerla a mano, conforme precisó De Vries.

Explicó que quienes se vuelven adeptos a Twitter o bien a Fb muestran conductas apremiantes y obsesivas, y aclaró que exactamente las mismas son generadoras de trastornos en los hábitos.

De Vries apuntó que ha observado que las personas que se han vuelto adeptas a las redes sociales muestran un síndrome de abstinencia que, a su juicio, ha llegado la tercera fase.

«En la primera etapa la persona muestra un profundo estado de inquietud cuando no puede acceder a su fuente de información; en la segunda, hay una enorme ansiedad y se siente conminada pues no puede manejar su deseo de conectarse», afirmó el siquiatra.

Añadió que en la tercera fase se agudiza la sofocación y puede llegar a padecer de taquicardia y sudoración. «La cuarta fase incluye pavor, prosecución y puede llegarse a la muerte. Mas esa no la he visto», aseguró Roberto de Vries.

Por su lado, la sicóloga y conductista María Lander de Peraza estima que la adicción a las redes sociales es «la auténtica revolución de las comunicaciones» en la generación que identifica como «de los conectados».

Sin embargo, señaló que en instantes de inseguridad las personas se refugian en aquella tecnología que les deja confrontar creencias y buscar su verdad.
Para la especialista, este género de adicción no discrimina entre edad ni sexo. «Todos los humanos lo podemos padecer por igual», afirmó.Alertó que la única forma de supervisarlo es «aprendiendo a usarlo con sensatez».

«Estamos en un proceso de domesticación de las nuevas tecnologías, que son el sistema inquieto de la información». De esta forma calificó a la adicción a las redes sociales Luis Carlos Díaz, organizador de Comunicación y Redes del Centro Gumilla.

El ciberactivista asimismo aprovechó para resaltar que el ansia informativa «en instantes de alta tensión» afecta las relaciones personales, mas aclaró que esto es parte del proceso de domesticación y negó que pueda conducir a una enfermedad. «Están pasando muchas cosas y solo deseamos saber más», apuntó.