sábado, 1 de junio de 2019

Inducir el parto podría acrecentar el peligro de autismo

Un parto inducido o bien acelerado podría estar relacionado con el peligro de que el bebé desarrolle autismo, conforme los resultados preliminares de una investigación publicado el día de hoy que destaca la necesidad de acrecentar la investigación sobre las causas de la enfermedad.
El estudio conjunto de la Universidad de Michigan y la de Duke, publicado en la gaceta Jama Pediatrics, es el mayor sobre el tema que se ha desarrollado hasta el momento en USA y sugiere que el peligro es todavía mayor si el bebé es de sexo masculino.



Los estudiosos estudiaron los registros de todos y cada uno de los pequeños nacidos en el estado de Carolina del Norte a lo largo de los últimos 8 años y relacionaron más de 625 mil nacimientos con sus pertinentes expedientes escolares, para determinar que un uno con tres% de los pequeños y un 0,4% de las pequeñas tenían autismo.



El estudio concluye que, de los bebés masculinos, aquellos que nacieron en un parto inducido y acelerado tenían un peligro de autismo un 35 % más elevado que los que nacieron por medio de contracciones naturales, sin ninguno de esos tratamientos.



En el caso de las pequeñas, solo los partos acelerados se asociaron con un incremento de peligro de autismo, y no los inducidos, algo que conforme los autores del estudio, requiere más investigación.



En términos generales, el número de madres que habían tenido partos inducidos o bien acelerados era mayor entre los pequeños con autismo que entre aquéllos que no lo sufrían, y el estudio calcula que prescindir de ese género de técnicas podría prevenir 2 de cada mil casos de autismo en el caso de los bebés de sexo masculino.



Los autores advirtieron que los resultados son deficientes para probar una relación causal entre el parto inducido y el autismo, con lo que se precisan más estudios a este respecto.



Pero el estudio «proporciona pruebas preliminares de que hay una asociación entre el autismo y la inducción o bien aceleración del parto», algo que puede dar pistas frente al creciente diagnóstico de autismo en pequeños en EE.UU, conforme Marie Lynn Miranda, coautora del estudio y también estudiosa en la Universidad de Michigan.



Simon G. Gregory, el primordial autor del estudio en la Universidad de Duke, resaltó que la relación entre los dos factores ya se ha estudiado en otros trabajos científicos, mas estos se fundamentaban en «un cosmos parcialmente pequeño».



«Nuestro estudio es de lejos el mayor de los que contemplan la relación entre autismo y también inducción o bien aceleración», añadió.



Alrededor de uno de cada 88 pequeños en USA padece de autismo, y los estudiosos del país tratan de determinar qué factores ambientales pueden influir en el desarrollo de la enfermedad, además de los genéticos.



Los autores del estudio alertaron que sus resultados no debían tomarse como base para eludir el recurso a la inducción o bien aceleración del parto hasta el momento en que haya más investigación, puesto que esas técnicas tienen «claros beneficios» asociados.



«La inducción del parto, singularmente para las mujeres embarazadas con condiciones médicas como la diabetes o bien la alta presión sanguínea, ha reducido significativamente el peligro de dar a luz a un embrión muerto», apuntó Chad A. Grotegrut, coautor del estudio en la Universidad de Duke.