jueves, 6 de junio de 2019

Los mejores autos de James Bond


El pasado cinco de octubre de 2012, el agente al servicio de Su Majestad más renombrado del planeta cumplía 50 años. James Bond festeja su medio siglo de existencia con el estreno de la vigesimotercera entrega de la saga, Skyfall, cuya premier tuvo lugar en el 2012.Siete actores han dado vida a James Bond desde mediados de la década de los 60 y Daniel Craig repite por tercera vez en esta secuela dirigida por Sam Mendes (American Beauty, Camino a la Perdición). Y a lo largo de estas 23 películas hay algo que siempre y en toda circunstancia ha acompañado al agente: los vehículos. Espectaculares, infestados de ‘gadgets’ y con extra de clase y glamur, los modelos conducidos por James Bond han pasado a transformarse en icono y también, aun, en historia de leyenda.Si debemos escoger el carro más mítico de todos y cada uno de los que se ha puesto al volante James Bond este es el Aston Martin DB5 de 1964.

Aston Martin DB5

Este increíble tradicional deportivo ha estado presente en 6 grabes del agente: Goldfinger (1964), Operación Trueno (1965), Golden Eye (1995), El Mañana Jamás Muere (1997), Casino Royale (2006) y Skyfall (2012). Sí, este mito sobre ruedas repite de nuevo en la nueva entrega del personaje creado por Ian Flemming. En verdad, es el auto oficial de Skyfall , mas no vamos a ver al nuevo Aston Martin Vanquish como era aguardado. Sin embargo, Mendes explicó que para él prácticamente era obligado incluir al DB5 en el largo, ya no solo por que se estrena en tan señalada data, sino más bien por la devoción que ha sentido por ese carro particularmente desde el instante en que era un pequeño. El DB5, compartirá además de esto pantalla en esta nueva secuela con el Jaguar XJL.

El Aston Martin DB5, que se estrenó como compañero de Bond en Goldfinger (1964), ha sido conducido por 3 Bond distintos: Sean Connery, Pierce Brosnan y Daniel Craig. El de la tercera entrega de James Bond era un prototipo singularmente cambiado para la película, con el asiento del copiloto autopropulsable, carrocería blindada y también ignífuga, armas en el frontal, surtidor de aceite en la zaga o bien agujas retractiles en las llantas. Este modelo concretamente fue subastado en 2010 por la friolera de cuatro con uno millones de dólares americanos. Muchas escenas míticas ha protagonizado esta joya mecánica, si bien de seleccionar, nos quedamos con la prosecución en un puerto de montaña contra un Ferrari F355 GTS en Golden Eye.

Aston Martin DBS

Muy de cerca prosigue al DB5 el Aston Martin DBS, que ha estado presente en 4 películas de la saga: Al Servicio de Su Majestad (1969), Diamantes Para la Eternidad (1971), Casino Royale (2006) y Quantum Of Solace (2008). Este modelo tradicional nació en 1967 y estuvo en producción hasta 1972, para renacer nuevamente más de treinta años después en 2007. Las dos versiones, tradicional y actual, han acompañado en sus peripecias a Bond. El Aston Martin DBS de 1969 montaba un cuarenta de 282 CV, al tiempo que el de 2007, un sesenta V12 de 517 CV. Como dolió verle dar vueltas de campana en Casino Royale…

Cierra el pódium de los mejores vehículos de 007 otro Aston Martin. No podía ser de otra manera: la marca británica y el superagente van de la mano y lo proseguirán haciendo.
El tercero en discordia es el V8 Vantage de 1985, que salía en Alta Tensión (1987) y que, esta vez, era conducido por Timothy Dalton.

Aston Martin V8 Vantage

Del mismo modo que el DB5, este modelo fue cambiado para la película, si bien con unas demandas más acordes a los años 80: cristales blindados, carrocería ignífuga, sistema de autodestrucción y llamas y armas bajo los faros delanteros.

Tras cerrar el capítulo de Aston Martin, pasamos al resto de modelos que ha inmortalizado James Bond. El cuarto puesto lo ocupa el deportivo británico que estuvo presente en 2 filmes: La espía que me amó (1977) y Solo Para Tus Ojos (1981), los dos protagonizados por Roger Moore, el Bond más longevo.

En color blanco, en la película de 1977 este modelo era además de esto anfibio, al tiempo que el que se usó en el largo de 1981 era la variación más potente Turbo, que pertrechaba un motor Lotus Spirit de 210 CV capaz de lograr los 240 km/h.

Lotus Esprit

2 versiones descapotables del bello Toyota 2000 GT de 1966 fueron fabricados singularmente para Solo Se Vive 2 Veces (1967). La penúltima de las entregas con Sean Connery como James Bond contó con una versión singular del deportivo japonés, que hacía gala de un sistema de telecomunicaciones con el que la protagonista femenina, Akiko Wakabayashi, pedía ayuda siendo perseguida por los malos de la película. La más asiática de las entregas de James Bond con el más mítico de los deportivos nipones de aquellos años.

Este ‘muscle car’ de 1971 se ha transformado en historia de leyenda por protagonizar uno de los más conocidos gazapos de la historia de cine. Tras el fiasco con George Lezenby en Al Servicio De Su Majestad (1969), Sean Connery retornaba como James Bond en Diamantes Para La Eternidad (1971) y lo hacía a los mandos del Ford Mustang Mach 1.

Ford Mustang Mach 1

El motor V8 de cinco,8 litros y 304 CV da brida suelta a su potencial en una prosecución por Las Vegas entre la policía y Bond.

Cuando Pierce Brosnan pasó a protagonizar la franquicia Bond, BMW se transformó en la marca oficial. De todos y cada uno de los modelos, el más increíble era esta berlina de gran lujo que fue cambiada ad hoc para El Mañana Jamás Muere (1997). Un arsenal ocultaba bajo la carrocería el BMW 750i L, incluyendo lanzamisiles y lanzacohetes, un sistema electrónico de defensa, chasis antideformable, cristales blindados y las tradicionales armas en el frontal.

Por si acaso esto no fuese suficiente, este sedán de motor V12 y 326 CV se podía conducir por control a distancia a través de un móvil y se ponía en marcha desde el asiento trasero.

BMW 750i L

Volvemos a Roger Moore y a la mítica Octopussy (1983) de la mano de la versión deportiva del modelo italiano. Específicamente, la usada para la película fue el GTV6, que pertrechaba un propulsor de 6 tubos en uve y 160 CV de potencia. El Alfa Romeo GTV se hizo renombrado por ser el vehículo que ‘tomó prestado Bond’ para desactivar una bomba de una base área de Alemania Occidental, con la Guerra Fría como escenario.
El roadster de la marca bávara, en su edición de 1996, es el otro BMW destacable de la era Brosnan. En aquel inconfundible azul celeste, fue el vehículo oficial en Golden Eye (1995), si bien dejó el honor al Aston Martin DB5 de protagonizar ‘la prosecución del film’. Qué podemos contar que no sepáis de este descapotable biplaza concebido sobre la plataforma del Serie tres que hacía gala de un propulsor de tres,2 litros y 325 CV.

Citroën 2CV

Cerramos nuestro homenaje a 007 con el que ha sido uno de los modelos más económicos conducido por James Bond: el Citroën 2CV. El renombrado utilitario de los años 80, con Roger Moore a sus mandos, fue otro de los modelos de Solo Para Tus Ojos (1981) y es de obligada mención para nosotros pues fue el vehículo usado para una percusión por un campo de olivos en España. Mas todo es trampa y cartón en el cine: la ubicación del rodaje no fue este país, sino más bien la isla griega de Corfú y, realmente, el motor del 2CV fue reemplazado por el del Citroën GS de 4 tubos y 66 CV de potencia. Una entrega suficiente para poder ver al 2CV amarillo volar por los aires y estrellarse. Por su aparición en el largo, la marca francesa sacó al mercado una edición singular bautizada ‘007’, en color amarillo, que tenía falsos orificios de bala en el lateral.