sábado, 1 de junio de 2019

Muere Doug Engelbart, inventor del mouse

Se podría decir que Engelbart era uno de esos soñadores de la tecnología cuyo nombre no es parte integrante de imaginario popular -como Bill Gates o bien Steve Jobs-, mas cuyo impacto alcanzó y prosigue alcanzando a miles y miles de millones de personas en todo el mundo.

Ese pequeño dispositivo, del tamaño de la palma de una mano, y que vino a complementar al teclado como la manteca sobre el pan torrado, convirtió la manera en que las personas trabajan, juegan y se comunican.

El primer mouse de Engelbart estaba hecho de madera de secuoya y tenía ruedas de metal. Y su primera presentación pública, en una conferencia de la ciudad de San Francisco en 1968, le ganó una ovación de pie.

Pues, además de esto, no fue cualquier presentación: la hizo desde su casa, conectado con la conferencia mediante un elaborado sistema en red con un módem casero.

No hizo dinero

No solo probó el ratón por vez primera, sino fue la primera videoteleconferencia de la historia, otra de las pasiones tecnológicas del inventor.

Engelbart asimismo trabajó en versiones preliminares de e-mail y procesador de palabras.

El ratón ha evolucionado desde el primer modelo creado por Doug Engelbart.

Puesto que ninguna de estas empresas le ganó fama -alén de los círculos de los entusiastas de la tecnología-, pudiese pensarse que cuando menos le ganó fortuna.
Mas conforme su amigo de larga data, Bill English, no fue el caso. Cuando menos no con el ratón, que empezó a comercializarse en 1984, con la entonces nueva computadora Macintosh de Apple.

«De hecho, los 2 trabajamos en el Instituto de Investigación de Sandford, que tenía la patente. Todo cuanto consiguió por el invento fue una licencia de 50 mil dólares americanos por la licencia de Xerox, cuando la Xerox PARC empezó a emplearla. Apple jamás pagó nada por él. Sencillamente despegó desde ahí», afirmó.

En verdad, el mouse pasó al «dominio público» (exento del cobro de derechos) en 1987. Millones de unidades han sido vendidas desde ese momento.