sábado, 1 de junio de 2019

Pueblo francés que no sabe de qué forma gastar su dinero

Crisis en Europa. Mientras que la mayor parte de los gobiernos municipales procuran fórmulas para reducir sus gastos, un pueblo francés no sabe de qué forma gastar su millonario presupuesto, el que se quintuplicó en solo 3 años, merced a un parque eólico instalado en su área.

El presupuesto anual de Arfons -pequeño pueblo con solo 182 habitantes, ubicada en el sudoeste de Francia y distante a 60 km de Toulouse- pasó de 400.000 euros (alrededor deUS dólares americanos1,04 millones) en 2009 a dos con tres millones de euros (más o menos US$ seis,02 millones) el día de hoy, conforme le afirmó a la BBC el regidor de la urbe, Alain Couzinié.

El notable incremento de los ingresos se debe a los impuestos pagados por la compañía que administra el parque eólico instalado en el pueblo.

Con las nuevas divisas, el regidor ya ha renovado el salón de baile de la urbe, adquirió un autobús escolar y terreno para ampliar el camposanto. Asimismo dio a conocer los proyectos de renovación de alcantarillado y agua, que están en una etapa avanzada.

Nuevos depósitos para guardar equipo recién comprado, como tractores y máquinas para eliminar la nieve, asimismo fueron adquiridos por el gobierno municipal.

Consulta popular

Sin saber dónde más gastar el dinero extra, el regidor de Arfons decidió festejar un referendo, y hace unas 3 semanas, los residentes presentaron sus ideas para prosperar la urbe en una asamblea pública.

«Al principio creí que las propuestas serían para hacer obras esenciales, la manera de edificar piscina municipal o bien un estadio», le contó el regidor a la BBC.
Mas los habitantes eran considerablemente más modestos y sugirieron solo simples mejoras a la vida diaria.

La lista de sugerencias incluye, por servirnos de un ejemplo, la limpieza de los programas de excrementos de palomas, planes para acoger los gatos callejeros y la lucha contra las avispas.

Embellecer la urbe con las flores, la instalación de bancos públicos y baches en la carretera a la entrada de la aldea o bien renovar las cabinas de teléfono son asimismo ciertas ideas de los vecinos para gastar el superávit presupuestario.

Un bar

«Al principio me defraudaría. Mas entonces vi que todas y cada una esas pequeñas cosas son las que mejoran la calidad de vida de los residentes y son esenciales para ellos», aseguró el regidor.

Una de las primordiales demandas de los habitantes de Arfons fue la reapertura de la única cafetería en el pueblo.

«Al principio, estaba contra la idea, en tanto que no es una urbe para sostener un bar, mas entonces me percaté de que el sitio es esencial para crear relaciones sociales», afirma Couzinié.

La urbe adquirió los 2 edificios del bar, que funcionó anteriormente como un hotel-restorán para renovarlos. La inversión total es de un millón de euros, conforme el regidor.

Couzinié cuenta que, primero, se volverá a abrir el café, que asimismo puede tener una clientela turística, en tanto que Arfons se halla en la zona de Cerro Negro, que atrae a muchos amantes de la naturaleza.

«Después abriremos el restorán y múltiples tiendas, como panaderías y tiendas de comestibles que ya no existen en Arfons. En un tercer paso, crearemos ciertas habitaciones para alojamiento», le explicó el regidor a la BBC.

Existencia y estilo

Arfons ya no tiene panadería, algo infrecuente en Francia. Es un empleado municipal el responsable de adquirir pan cada mañana en otra urbe y venderlo en el pueblo.
El súper más próximo está a 12 km. La adquisición del viejo bar y la reapertura de las tiendas de comibles en la construcción debería impulsar el comercio local y asegurar la existencia del pueblo, eludiendo el éxodo de la población más joven.
«El primordial proyecto, merced al superávit presupuestario es eludir que Arfons desaparezca», afirma el regidor.

«La población está avejentando y aguardamos sostener a las parejas jóvenes en la urbe con estos nuevos servicios «, afirma Couzinié, recordando que a mediados del siglo XIX Arfons tenían 1.500 habitantes.

El regidor ha recibido numerosas propuestas de compañías y recomendaciones de de qué forma gastar los excedentes. No obstante, deja claro que no va a haber «ningún proyecto megalómano».

«Queremos sostener el estilo de la villa, con sus tejados de pizarra», afirma Couzinié.