sábado, 1 de junio de 2019

Sin mouse y sin pantalla táctil

A lo largo de décadas, el teclado y el ratón han sido los aliados imprescindibles para emplear una computadora, un reinado que ahora está en disputa frente a la llegada del iPhone primero, y de la iPad después con la interfaz sensible al tacto. La tecnología no es nueva, mas tomó impulso en el mercado tras su mayor presencia en los dispositivos móviles, que cada vez tienen menos botones físicos y apuestan al movimiento efectuado con la punta de los dedos.

No obstante, nuevas formas de interaccionar con la tecnología procuran ir alén de la pantalla de un monitor, el dispositivo de salida por antonomasia empleado en la industria, sea con teclados y ratones en las computadoras, o bien con una interfaz táctil en las tabletas y teléfonos móviles.

Una gran parte de la inspiración brota, de forma ineludible, en la interacción reflejada en los sistemas usados en Minority Report ( Sentencia anterior, en la Argentina), la película protagonizada por Tom Cruise y dirigida por Steven Spielberg. Estrenado en 2002, cuando todavía faltaban 5 años a fin de que el iPhone llegase al mercado, el largometraje que hace gala de todos y cada uno de los recursos que hoy en día son utilizados por los teléfonos inteligentes y tabletas: detección de distancia, movimientos gesticulares y labores efectuadas de forma simultánea.

Uno de los intentos específicos por ir alén de las presentes formas de supervisar las computadoras se reflejó en Leap Motion , un pequeño dispositivo que deja interaccionar de una manera natural a través de ademanes o bien empleando un dispositivo afín a un lapicero en labores más precisas. El desarrollo ya cuenta con el apoyo de Asus, y ya tiene una data de salida para mayo de este año, a un coste estimado en 80 dólares estadounidenses.

Leap Motion reanuda el empleo de los movimientos del cuerpo, un término desarrollado en la industria de los juegos con el mando de la consola Wii de Nintendo, y que evolucionó a las cámaras y sensores usados en el dispositivo Kinect de Microsoft para su consola Xbox 360. En un caso así, el tradicional mando físico busca dar paso a las nuevas tecnologías que cada vez se semejan más a la película de Spielberg estrenada hace una década atrás.

Soldado de los lentes electrónicos

Las referencias amantes del cine son ineludibles al instante de describir las nuevas formas de interacción con los sistemas informáticos. Menos ostentoso que los dispositivos que usaban los protagonistas de Soldado Universal , la película dirigida por Roland Emmerich, el cofundador de Google Sergey Brin no deja de lucir y promocionar las bondades de sus quevedos pertrechados con una pequeña pantalla y una cámara que efectúa registros en primera persona en imágenes o bien vídeo.

Llamado Gloogle Glass, el dispositivo desea separarse de los ostentosos modelos y prototipos anteriores, más próximos a transformar al usuario en una suerte de cyborg. Entre sus peculiaridades técnicas más recientes , el modelo dejaría acceder a exactamente las mismas labores y funciones que ofrece un teléfono inteligente, como la lectura de un mensaje, el estado del tiempo, el tránsito vehicular o bien la senda para llegar a destino.

Un escritorio de veras

Desde los laboratorios de Microsoft Research, Jinha Lee exploró las distintas opciones alternativas para llevar el empleo de un sistema operativo a una profundidad que fuera alén de la bidimensionalidad de una pantalla usual. El proyecto, llamado Space Top 3D, se considera como la primera interfaz tridimensional de un escritorio de una computadora.

Combina el empleo tradicional de un teclado físico con la posibilidad de interaccionar con los objetos virtuales que aparecen en la pantalla 3D. Por su parte, los sensores de un dispositivo registran los ademanes y el movimiento de los ojos del usuario para complementar las acciones y conseguir un empleo intuitivo de los sistemas informáticos.

Lee asimismo ha experimentado con el empleo de Beyond, un dispositivo físico que interacciona con una pantalla táctil para permitir una mejor experiencia en la manipulación de objetos 3D sin tener la necesidad de emplear quevedos singulares.