sábado, 1 de junio de 2019

¿Un computador que jamás se queda colgado?

¿A quién no le ha ocurrido alguna vez estar trabajando con su computador y que este, de forma absolutamente imprevisible, se quede bloqueado, debiendo desamparar la labor que se estaba efectuando, apagar y regresar a reiniciar? Probablemente a muy realmente pocas personas. Puesto que bien, semeja que los fallos informáticos de esta clase pueden ser historia. De esta manera cuando menos lo aseveran desde la Escuela Universitaria de la ciudad de Londres (University London College, UCL), donde Peter Bentley, científico de computación, y el estudiante de informática Christos Sakellairou han creado un computador que jamás se queda «colgado».

La máquina marcha, conforme explican sus desarrolladores a la revista«New Sciencists», donde han dado a conocer su invento, inspirándose en la propia naturaleza, que es capaz de amoldarse a las contrariedades, reparándose a sí y reorganizándose si resulta necesario. El término que subyace bajo el invento de Bentley y Sakellairu es la llamada computación sistémica, un paradigma que se inspira en el modus operandi de los seres vivos mas aplicada al planeta de la informática.

«La computación sistémica –explica Bentley– está desarrollada para aguantar algoritmos biológicos como las redes neuronales, algoritmos evolucionarios y modelos de desarrollo, y comparte las deseadas capacidades de la biología que no se hallan en otras arquitecturas». Además de esto, matiza, «este paradigma reconoce las incompatibilidades prácticas que existen entre la informática usual y la computación natural representada por sistemas biológicos».

Inteligente como la naturaleza

Mas, ¿de qué forma marcha concretamente este computador? La máquina, cuando se queda «colgada» es capaz de arreglar los datos corruptos y sostener el funcionamiento de los sistemas de misión crítica. Esto es posible pues no está programada al empleo de los sistemas usuales, que marchan de forma secuencial y ejecutan una orden al unísono, sino se comportan como la naturaleza, «con procesos distribuidos, descentralizados y probabilísticos –explica Bentley– que además de esto son tolerantes a fallos y capaces de repararse a sí mismos».

De esta manera, en comparación con la secuencia usual de instrucciones que se ejecutan en una CPU, la computación sistémica se fundamenta en acontecimientos (interactúes) que ocurren paralelamente y de forma estadística y define una serie de convenciones para cada modelo natural que son las próximas, conforme reza el trabajo de Bentley y Sakellairou: «Todo es un sistema; los sistemas pueden cobijar o bien compartir otros sistemas en su interior; los sistemas pueden ser transformados mas jamás destruidos o bien creados desde la nada; la interacción entre sistemas puede provocar transformación de aquellos sistemas en un sistema contextual; todos y cada uno de los sistemas pueden actuar potencialmente y también interaccionar en algún contexto; la transformación de los sistemas es obligada por el propio foco de los sistemas; y, por último, la computación es transformación».

Sistemas que interaccionan paralelamente

En suma, en el nuevo computador, cada sistema dispone de una memoria que contiene datos sensibles al contexto lo que quiere decir que solo puede interaccionar con otros sistemas afines. Además de esto, más que emplear un contador de programa, los sistemas se ejecutan en instantes escogidos por un generador de números prácticamente azaroso, desarrollado para imitar exactamente la aleatoriedad de la propia naturaleza. De esta manera, los sistemas ejecutan sus instrucciones simultáneamente, de manera que ningún sistema antecede a otros. «El conjunto de sistemas interacciona paralelamente –indica Bentley– y de forma azarosa, a resultas de una computación que, sencillamente, surge de esas interacciones».

Y, puesto que este computador sistémico contiene múltiples copias de sus instrucciones distribuidas durante sus múltiples sistemas, si uno de estos se corrompe la máquina puede acceder a otra copia «sana» para arreglar su código. En este sentido, al revés que los sistemas operativos tradicionales, que se quedan bloqueados cuando no pueden acceder a parte de la memoria, este computador siempre y en toda circunstancia va a funcionar,ya que cada sistema individual incluye su memoria.

Los científicos Bentley y Sakellairou, están ya trabajando en la próxima fase de su estudio, consistente en instruir al computador a reescribir su código como contestación a los cambios que se generen en el ambiente.