jueves, 6 de junio de 2019

¿Verdaderamente la edad daña las encías?


Si los dientes se veían largos quería decir que sus encías se habían retraído, lo que señalaba que podría ser más viejo de lo que se afirmaba.

¿Es igual con los humanos?

La recesión gingival, como se le conoce formalmente, es más habitual entre los ancianos.

Una investigación hecho en U.S.A. de prácticamente 10.000 personas halló que el 38% de quienes tenían entre 30 y 39 años de edad padecían en algún grado esta condición, equiparado con un 71% del conjunto de 50 a 59 años y 90% entre los de 80 y 90 años. (1)
No obstante, eso no quiere decir que avejentar sea la causa.

Se trata de un largo proceso que puede iniciar en la adolescencia y puede dispararse por factores diferentes. (dos)

Herencia y también higiene

En ciertos casos, no existe nada que la gente pueda hacer para reducir las posibilidades de desarrollar la condición.

Hay personas que heredan encías delgadas y débiles que se retraen más de manera fácil.
Otros tienen dientes que están apretados o bien salidos, lo que implica que no hay suficiente espacio en la quijada para cubrir la raíz del diente. (tres)
La higiene bucal asimismo juega un papel esencial.

Sobre nuestros dientes se forma continuamente la placa, que es una película de bacterias.

Si uno no evita que se acumule cepillándose y utilizando el hilo bucal, la placa puede ocasionar enfermedad periodontal.

Si no se cura, una complicación posible es la destrucción del hueso que rodea al diente y el tejido de la encía en el que se asienta.

Conforme el tejido se desdice, queda expuesta la raíz del diente, lo que hace que parezca más largo.

Cepillarse bien

Importa además de esto la forma en la que nos cepillamos los dientes.
Si uno lo hace con movimientos laterales con un cepillo duro, existe el inconveniente de ir gastando gradualmente la encía. (cuatro)

De ahí que que los dentistas tienden a asesorar que uno se cepille haciendo pequeños círculos con un cepillo suave o bien emplear un cepillo eléctrico para eludir que presiones mucho.

El daño se amontona con el tiempo, haciendo que las encías se desdigan inapreciablemente, hasta el momento en que un día uno se mira al espéculo y se percata de que ha alterado.

Como esta transformación puede tomar décadas, bastante gente acepta que es una parte del proceso natural de avejentar.

Examinando a los que saben

La investigación sobre la recesión gingival con frecuencia depende de preguntarle a la gente qué cepillo dental emplea, los movimientos que hace y cuánta presión pone.

Hay quienes arguyen que debido a la carencia de estudios controlados, no hay patentiza terminante de que cepillarse de manera fuerte hace más que ocasionar abrasiones temporales, mas muchos dentistas si estiman que hay un vínculo. (cinco y seis)
La condición es más habitual entre los fumadores. (siete)

Con tantos factores diferentes implicados, es bastante difícil hacer estudios controlados.
Muchos son trasversales, esto es que describen un instante.

A los participantes les examinan los dientes y les solicitan que describan sus hábitos de limpieza.

Mas una investigación intrigante hecho en España no examinó al público por norma general sino más bien a un conjunto de gente que debía saberlo todo: dentistas. (ocho)

Sus dientes y sus hábitos bucales fueron explorados en el año final de sus estudios profesionales y asimismo diez años después.

Sorpresivamente, el siete,5% de los dentistas aceptaron que solo se cepillaban los dientes una vez al día.

Una década después, la proporción de recesión gingival era exactamente la misma, mas entre aquellos con la condición, un promedio de seis,5 dientes estaban perjudicados, equiparados con cinco,1. Conque en un conjunto con más probabilidades de sostener un buen régimen de higiene bucal, el correr del tiempo hizo que las encías progresivamente empeoraran mas no acrecentó la cantidad perjudicada.

No solo por vanidad

Merece la pena tomar de verdad esta condición y no solo por razones cosméticas.
La raíz de los dientes no está protegida con esmalte de exactamente la misma manera que la corona, de forma que cuando está expuesta es sensible y más propensa al deterioro.
Conque si desea adquirir un caballo, probablemente sea bueno que le mire los dientes.
Mas avejentar no causa la retracción de las encías: simplemente, el daño se amontona y se hace más obvio con el tiempo.